La Villa de San Sebastián de La Gomera es la capital de la isla de La Gomera, cuenta con un puerto comercial (con frecuentes enlaces diarios con las islas de Tenerife, La Palma y El Hierro), por el que pasó Cristóbal Colón en sus viajes al continente americano. El lugar donde se alojó, la Casa de Colón, es ahora un museo.

En este municipio se encuentra La Torre del Conde que fue construida entre los años 1447 y 1450 por el Conde de La Gomera. Durante una rebelión de los nativos de la isla fue lugar de refugio para los españoles. También destaca en San Sebastián la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y la Ermita de San Sebastián.

 
Marina de La Gomera
 
La economía en el pasado ha estado basada en la agricultura, pero en los últimos años ha cobrado importancia el sector servicios, apoyado en el factor de la capitalidad de la isla y la actividad de su puerto comercial.

Encontratá mucha más información en el sitio web del Ayuntamiento de San Sebastián de la Gomera
 
Torre del Conde
 
Marina y Puerto
 
Playa de La Hila
 
La Hila
 


 

 

El Parque Nacional de Garajonay se extiende por una superficie que supera el 10 % de la isla de La Gomera. Fue declarado como tal en 1981. Posteriormente, en 1986, la UNESCO lo incluyó entre los bienes que forman parte del Patrimonio de la Humanidad.

Su superficie es de 3.986 hectáreas, y su territorio se extiende por todos los municipios de La Gomera, ocupando el centro y ciertas zonas del norte de la isla. El terreno del parque, a menudo envuelto en una húmeda niebla, está constituido por materiales basálticos, debidos a coladas y piroclastos, con diversos roques y fortalezas. En su interior se encuentra el Monumento Natural de Los Roques.

 
 Bosque del Cedro
 
 El parque toma su nombre del alto de Garajonay, la mayor altura de la isla con 1.487 metros. La cota mínima del parque es de 650 m, el caserío del Cedro. Su declaración obedece a que alberga la mejor muestra conocida en el Viejo Mundo de laurisilva, un bosque húmedo de variadas especies de hoja perenne que en el Terciario cubría prácticamente toda Europa. La laurisilva se da en un régimen climático uniforme en el que la variación anual de la temperatura es pequeña y la precipitación es relativamente abundante, con humedad casi constante debida al mar de nubes.
 
Roques de Agando
 

Junto con la laurisilva, el fayal-brezal (asociación de faya y brezo) ocupa aproximadamente un 90% del parque, encontrándose en el extremo occidental y meridional de Garajonay. Especies exóticas y el pino canario ocupan la parte meridional, constituyendo un 10% del parque.

La fauna de Garajonay también es destacable. Alberga cerca de mil especies de invertebrados, siendo unas 150 endémicas de dicho espacio. Las especies de vertebrados son 38, básicamente reptiles y aves, entre las que destacan las palomas rabiche y turqué, endémicas de Canarias. Garajonay tiene la consideración de zona de especial protección para las aves (ZEPA).

No existen núcleos de población dentro del parque, aunque sí en sus proximidades. Los senderos que permiten conocer el parque son numerosos. En su interior hay un área recreativa, llamada Laguna Grande; y en el lugar conocido como Juego de Bolas, en el municipio de Agulo, está el centro de visitantes.

 
El Cedro
 

LEYENDA DE GARA Y JONAY

El Parque Nacional de Garajonay debe su nombre a una conocida leyenda de La Gomera. Se dice que la princesa Gara y el joven Jonay se conocieron en la fiesta de la cosecha del trigo que tradicionalmente, se celebraban en La Gomera y a las que acudían los nobles más importantes de Tenerife.

La princesa aborigen Gara se enamoró de Jonay, hijo del mencey tinerfeño de Adeje. Al conocer la relación de los jóvenes, sus padres mostraron la oposición a este enlace, ya que Gara era princesa de Agulo, el lugar del Agua, y Jonay provenía del Fuego, de la Isla del Infierno y de seguro, la unión traería la desgracia para todos.

Jonay fue devuelto a Tenerife, pero pronto volvió a nado a La Gomera valiéndose de las vejigas infladas de unos animales. Ya juntos y ante la imposibilidad de vivir su amor, Gara y Jonay huyeron a la cumbre y tras clavarse una lanza de madera de cedro, se despeñaron por el alto que lleva sus nombres.


 

Esta Reserva Natural está situada en la caldera del mismo nombre, justo en la parte alta del Barranco de Santiago, en el centro de la isla de La Gomera. Se accede por la carretera del sur que une San Sebastián con Valle Gran Rey (TF-713), siendo recomendable para la práctica del senderismo. Posee una extensión de 490 hectáreas a una altitud mínima-máxima de 665-1.397 m, en la que podemos encontrar un paisaje abrupto de formación geológica de notable interés geomorfológico y una alta concentración de especies endémicas, algunas amenazadas, muchas de las cuales están protegidas, como la Chahorra (sideritis marmórea) y el tajinaste (echium aranthocarpum). Este conjunto de botánica endémica y abruptos acantilados se complementa con el Roque Agando, elemento geomorfológico muy singular y de elevado interés científico.

La Reserva es por definición área de sensibilidad ecológica en toda su superficie,a efectos de lo indicado en la Ley 11/1990, de 13 de julio, de Prevención de Impacto Ecológico. El conjunto de Los Roques forma parte de Espacios Naturales de Canarias desde 19 de diciembre de 1994.

Este espacio está relacionado con otros parajes, limitando al norte y noreste con el Parque Nacional de Garajonay y al suroeste con el paisaje protegido de Orone. Incluye en su interior un sector del Monumento Natural de Los Roques, con el que se superpone.

La Reserva Natural Integral de Benchijigua se está regenerando rápidamente, tras el grave incendio de 1984, que costó la vida a muchas personas. Dentro de esta caldera se encuentra el caserío de Benchijigua, en la actualidad abandonado pero, debido ala rehabilitación de casas rurales destinadas a este tipo de turismo, hay mayor presencia humana que en todo momento armoniza las condiciones ambientales y paisajísticas del lugar.

Desde la carretera de acceso de San Sebastián a Valle Gran Rey nos encontramos con el mirador de Tajaqué, el cual ofrece una panorámica del Barranco de Benchijigua, con una presa y los caseríos de Benchijigua y Lo del Gato, mezclándose en el horizonte los cipreses de Tecina y la parte alta de la Lomada de Tecina.